TERRAZA ROMA

La propuesta se define en dos bloques, el primero da continuidad al acceso mediante una secuencia de muros que le dan un privacidad y una escala distinta; los cuales se recubrieron con una mezcla de pinturas y pigmentos para lograr un acabado oxidado, como si se tratara de una ruina urbana.


La estrategia de diseño buscó integrar elementos y acabados que resistan la intemperie y envejezcan correctamente, agregando carácter en la materialidad con el paso del tiempo.



Al fondo de la sala, se tiene como remate un muro cuya pigmentación degradada da una sensación de frescura dentro de la paleta de sepias. A un costado, los postes que soportan la estructura generan encuadres visuales hacia un panorama emblemático del horizonte de la CDMX.